Para una mujer, el parto es un momento único e íntimo, una experiencia que marca su existencia, se conecta con su esencia femenina y natural de procrear, de dar vida, de mantener y reproducir su genética.

Este momento de gran trascendencia humano tiene sus riesgos y es por ello que la ciencia ha desarrollado muchas prácticas y procedimientos que garantizan la salud de la madre y su bebé.
“Aparentemente el parto parece que no va a tener inconvenientes, pero en el momento de la expulsión pueden haber complicaciones, tales como: retención de la placenta, sangrado, atonía uterina, placenta acatara, entre otras, es por ello que se debe completar con una atención especializada”, asegura Jorge Lara, ginecólogo y obstetra del Hospital Andino de Chimborazo, quien mira con preocupación esta realidad.

Para el experto existen muchos casos en que la mujer embarazada no se hace controles y da a luz sin la atención necesaria. Para el especialista lo recomendado es un control mensual hasta el séptimo mes de embarazo, cada 15 días a partir del séptimo mes, y una vez a la semana durante el noveno mes.

El sistema de salud ha impulsado la formación de las parteras que juegan un rol fundamental dentro de sus comunidades, para reducir los riesgos de muerte. El Dr. Lara valora la ayuda que brindan las parteras, como parte de una “atención integral que debe tener todo paciente, de acuerdo a sus creencias y costumbres”.

Así mismo, afirma que los controles asegurarán la salud del bebé y la madre, y se deben complementar con una adecuada preparación para el parto natural, que ayude a vencer los miedos y las prácticas médicas tendientes a las cesáreas.
“Yo como ginecólogo tengo mis años de experiencia y aconsejo el parto natural, pero cada vez el índice de cesárea es muy alto y es por la comodidad de ambas partes: médicos y las pacientes”, asegura Lara.

Para el experto, muchas madres se enfrentan al miedo a dar a luz: “oyen que el parto es difícil y doloroso y eso es lo que les ha impulsado a preferir la cesárea”, dice. Pero los beneficios son varios, para la madre y su bebé. La madre, por ejemplo tiene una recuperación pos parto más rápida, tiene menor riesgo a un sangrado o hemorragia u otras dificultades propias de una cirugía. Por su parte, cuando el niño pasa por la cavidad vaginal se estimulan sus pulmones y todos sus órganos internos, emocionalmente esta es la primera lucha por la vida, les hace seres más fuertes y seguros.

El Dr. Lara recomienda además la realización de una psicoprofilaxis o terapias de preparación para el parto, ya que esto permitirá que la madre tenga mayor conocimiento de lo que es este proceso natural y los ejercicios ayudarán a la preparación del suelo pélvico para una adecuada dilatación en el momento mismo del parto.

En el Hospital Andino de Chimborazo se trabaja desde ese enfoque integral, complementando los tres saberes médicos: la medicina alopática, con expertos ginecólogos, obstetras y pediatras; la medicina alternativa, con el trabajo de psicoprofilaxis; y, la medicina andina con el seguimiento de la partera, de acuerdo a las costumbres y cultura de nuestros pueblos ancestrales.

La labora de la partera
Carmen Borja

“Yo empecé a ser partera hace muchos años, cuando junto a mi madre, que también es partera, fuimos a atender a mi cuñada que iba a tener a su bebé. Las parteras hacemos atención a domicilio y hacemos el seguimiento desde los primeros meses de embarazo. Nuestra madre tierra da la medicina necesaria como: plantas frías y cálidas. Se hace un diagnóstico para saber si la madre necesita plantas frescas como el yantén, la cola de caballo, o la sanguracha, por ejemplo, también se sugiere hacerse los exámenes necesarios para saber cómo está el embarazo, cómo está de salud, y recomendamos una nutrición adecuada con alimentos ricos en calcio y hierro. Durante el parto acompañamos a la madre en su proceso, hacemos diagnósticos naturales para ver cuánto le falta para dar a luz, se le da albahaca para que el dolor no sea tan fuerte o la pepa de chirimoya para ayudar a dilatar el útero, esto no afecta en nada a la salud del bebé y ayuda mucho a la madre.
También hago el manteo, para acomodar a los bebés cuando no está bien encaminados, y después del parto se hace la encaderación porque con el peso del bebé la cadera queda abierta, con el tiempo siempre hay complicaciones como: la ciática, el descenso de útero y la vejiga, los miomas y los quistes; todo esto se puede evitar con la encaderación. Consiste en fajar a la madre a los 5 días de haber tenido el bebé de forma natural y, por cesárea, a los 15 días.
Durante la lactancia puede haber diferentes dificultades, una de ellas es que se seque la leche, para esto, les recomendamos tomar agüitas de ciertas plantas y unos baños, con la finalidad que el cuerpo adquiera fuerza y produzca leche materna”.

Psicoprofilaxis
Grace Ruiz, fisioterapista y rehabilitadora

“Las técnicas que se trabaja en la psicoprofilaxis siempre van encaminadas a que la mujer pueda tener un parto natural. En realidad el parto natural, es como deberíamos nacer todos, puesto que el niño mismo va ayudando a la mamá para que pueda salir de la cavidad vaginal. En este proceso se estimula en el bebé los pulmones, sus reflejos, la lucha por la vida. Emocionalmente no sufre un cambio brusco del intraútero al ambiente que nos desarrollamos, es un proceso fisiológico normal, el bebé sabe lo que tiene que hacer y la madre igual.

La psicoprofilaxis hace ejercicios que ayudan a la dilatación y el fortalecimiento del suelo pélvico.

Todas las mujeres estamos en capacidad de tener un bebé por parto natural o normal, pero hay veces que las mujeres tienen cerrada la pelvis, sin embargo, siguiendo una línea de ejercicios encaminados al suelo pélvico, es posible la dilatación y ensanchamiento. Los ejercicios van de la mano de la respiración, que ayuda bastante al proceso de parto. Yo les aconsejo a mis pacientes no gritar durante el parto sino respirar, porque cuando se grita hay más adrenalina, mientras que cuando se respira se secretan otros neurotransmisores para relajarse, que disminuyen el umbral del dolor.

Por lo general vienen las mujeres a las 25 semanas, 6 meses de embarazo. No hay mucha cultura de hacer estos ejercicios, existen muchos temores, por ejemplo a que se adelante el parto. Si bien una mujer embarazada no está enferma, se debe tener ciertos cuidados por ello Grace, recomienda que se preparen con alguien capacitado.

Recomendación nutricional, Dr. Jorge Lara

Las mujeres embarazadas sanas deben tomar ácido fólico, hierro, calcio, como complementos necesarios y preventivos, además de consumir una alimentación adecuada de frutas, ensaladas, pollo, pescado y carne y disminuir grasas. Es sumamente importante la proteína y que los alimentos sean ricos en hierro y calcio.

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